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El embarazo y la Esclerosis Múltiple

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Ser mujer y tener una enfermedad crónica degenerativa como la EM puede suponer muchos más problemas psicológicos de lo que puede representar para un hombre. Sabemos que suena raro pero tranquilos, ahora os explicamos por qué.

La EM es una enfermedad que se suele detectar en personas entre 20 y 40 años. Lo que implica que, una mujer que se encuentre entre estas edades presenta un deseo vital que pocos hombres tienen: el sueño de ser madre. 

El embarazo es uno de esos temas que mucha mujer con Esclerosis Múltiple se plantea en algún momento de su vida. Todos hemos escuchado que hay que llevar una vida normal con esta discapacidad, pero lo cierto es que el riesgo durante el embarazo es el miedo oculto de muchas mujeres con EM.

Por supuesto, a los miedos internos de cada una, se le unen muchos mitos y tabúes que no son del todo ciertos o se basan en creencias de hace años que han ido desapareciendo gracias al avance de la medicina.

Si tienes EM y estás pensando en el embarazo, hay varias cosas que tienes que tener claras: 

  • El embarazo es una posibilidad REAL y no le tienes que tener miedo.
  • Eres tan capaz de ser madre como una mujer sin EM. 

Por supuesto, es un tema que vas a tener que hablar con tu neurólogo. Él es el que mejor conoce tu caso y cómo se va desarrollando la enfermedad y sabrá guiarte en el proceso.

Lo que suele suceder en la mayoría de los casos es que el médico autorice el proceso de embarazo con Esclerosis Múltiple, aunque, por lo general, se "exigen" varias cosas a la paciente:

  • Someterse a un tratamiento más fuerte del habitual: para controlar mejor los brotes previos al embarazo.
  • Someterse a un periodo de limpieza para eliminar los restos de medicación. Es importante limpiar el cuerpo y ver la reacción que tiene sin la medicación.

Por eso, cuando des el paso y decidas que quieres quedarte embarazada, tendrás que asumir que vas a tener que pasar por un proceso de curación previo para asegurarte muchas cosas.

Aun así, el embarazo y la Esclerosis Múltiple no son dos cosas que no puedan coexistir pues se ha demostrado que el embarazo es hasta beneficioso para esta enfermedad ya que la deja en una especie de Stadn By, sobre todo en el segundo y tercer trimestre. 

5 miedos de los que tienes que olvidarte durante el embarazo con EM

La EM no es hereditaria

A pesar de lo que muchas mujeres piensan, la Esclerosis Múltiple no es hereditaria. Si bien es cierto que los hijos de mujeres con EM tienen más posibilidades de padecer esta enfermedad no tiene por qué ser así siempre. Se ha demostrado que en el 98% de los casos, los hijos de mujeres con Esclerosis no padecían la enfermedad de forma genética por lo que, si esta es tu mayor preocupación para evitar el embarazo, ¡bórrala de tu lista!  

La EM no afecta al feto en absoluto

Lo creas o no, tu enfermedad no va a ser limitante en el tema del embarazo. A principios de los años 70 se creía que la EM era la causa de que muchos niños naciesen más pequeños y con problemas en los órganos vitales. Sin embargo, gracias al avance de la ciencia, se ha demostrado que esto no tiene nada que ver con la EM sino con la genética de las familias de los progenitores.  

No vas a tener más brotes en el embarazo

Otra de las mayores preocupaciones de las mujeres que se plantean es el tema de los brotes y, tranquilas, es lo más normal y comprensible. Por supuesto, cuando se pasa por un brote, las sensaciones no son nada agradables. Puedes tranquilizarte con esto ya que tal y como te hemos dicho, durante el embarazo, la EM entra en un estado de Stand By en el que no tendrás brotes y tu enfermedad no avanzará.

El parto no tiene por qué ir mal

 El momento del parto es ese momento que toda mujer embarazada con EM más teme. Esto se debe porque hay muchos mitos revoloteando alrededor de algo que, muchas, consideran esencial para parir: la epidural. Sí, antiguamente se creía que la epidural provocaba brotes muy graves y fuertes que hacían que, durante el puerperio, las mujeres se quedasen en cama por culpa de las secuelas del mismo. Sin embargo, esto no es del todo cierto.

La epidural no tiene nada que ver con los brotes. Sino que tiene que ver con el estado de la médula de la paciente y la superación del estrés que causa un parto. Esto implica que:


  • El estrés del propio parto puede generarte un gran brote. Como sabes, uno de los peores enemigos para los brotes es el estrés. Por eso, incluso sin anestesia, si no sabes cómo gestionar el estrés durante el parto es posible que tengas un brote que te afecte a nivel motor durante un par de meses.

Como ya hemos dicho, el parto no tiene por qué ir mal ya que esto solo pasa en algunos casos concretos. La mayoría de las mujeres con EM tienen partos SÚPER BONITOS y sin incidentes. Deja de preocuparte por el estrés, por lo que puede pasar y disfruta del momento del parto. 

El postparto no va ligado con brotes necesariamemte

Un poco ligado con el punto anterior, hay que destacar que ni el parto ni el puerperio van necesariamente ligados con un brote. ¿Qué hay casos en los que algunas mujeres han sufrido brotes? Sí, claro…

Pero esto, de verdad, no es una regla, ¡no les pasa a todas! Lo importante es que, una vez hayas parido y te hayas recuperado de los puntos vayas a visitar a tu neurólogo para que te haga las pruebas pertinentes y te diga cómo está tu enfermedad.

Por lo general, durante el período de lactancia, la EM sigue en Stand By ya que los niveles hormonales aún no se han estabilizado, por lo que no tienes por qué tener un brote que te impida disfrutar de tu nueva maternidad. 

"El nacimiento no es un acto, es un proceso"

Erich Fromm. Psicoanalista y pensador alemán (1900-1980)
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